Si no sirves, no hay amor.
Si no sirves, no sirves.
Y sin amor, ¿qué nos queda?
Dicen que servir es rebajarse.
Yo creo que servir es elevarse.
Servir es honrar la vida con las manos,
darle forma al amor,
hacerlo verbo.
Cuaderno Verde: Donde la Tierra Habla y Nosotros Escribimos 🌿📖
Bienvenidos a Cuaderno Verde, el espacio donde las ideas brotan como semillas y las palabras fluyen como ríos cristalinos. Aquí escribimos de todo un poco, siempre con alma ecológica y un toque de locura creativa.
¿Qué encontrarás en este rincón verde? Desde noticias ecológicas de interés hasta reflexiones psicológicas, saberes ancestrales y hasta mitos y leyendas que parecen sacados de otro mundo (o de uno más conectado con la naturaleza).
También hablamos de turismo ecológico y educativo, porque viajar es vivir, pero si es con conciencia, mucho mejor. Y si te interesa la tecnología, pero sin perder el contacto con la tierra, nuestra sección de Tecnología y Naturaleza es para ti.
Así que si te gusta leer cosas interesantes, aprender algo nuevo o simplemente desconectar del ruido digital por un rato, Cuaderno Verde es tu lugar. 🌱 ¡Pasa, ponte cómodo y deja que la naturaleza te inspire!
¿Te gustaría que más personas conocieran tu emprendimiento, restaurante, hotel, parque, museo, reserva, actividad o empresa? En nuestra sección "Crónicas de un día...", estamos listos para visitarte, vivir la experiencia y contar tu historia. ¡Invítanos y hagamos que más gente descubra lo que ofreces! https://wa.me/573158834059
Si no sirves, no hay amor.
Si no sirves, no sirves.
Y sin amor, ¿qué nos queda?
Dicen que servir es rebajarse.
Yo creo que servir es elevarse.
Servir es honrar la vida con las manos,
darle forma al amor,
hacerlo verbo.
Muy cerca del pintoresco pueblo de Jardín, en Antioquia —a 30 minutos caminando o 10 en tuk‑tuk— se encuentra Creo Ecolodge, enclavado en la vereda La Salada, a 1 800 metros sobre el nivel del mar. El lugar está rodeado de bosque, aves y el suave murmullo de un río cercano. Su arquitectura en madera y diseño artesanal funden confort y sostenibilidad: una mirada local, creativa, que invita a respirar y desacelerar.

Hay lugares donde el tiempo se toma su propio ritmo, donde la montaña se despierta con aroma a historia y el café no se sirve, sino que se comparte. Uno de esos lugares es la Finca Amalia, también conocida como La Casa del Ciclista, un rincón escondido en las alturas de Jericó, Antioquia, donde la tradición cafetera, la diversidad agrícola y la calidez humana se entrelazan en cada sendero.
La fotografía es tan llamativa como alarmante. Un cangrejo rojo americano yace sobre las carreteras de Santa Sofía, Boyacá, confirmando lo que muchos temían: la plaga ha llegado a nuestras tierras altas. Esta especie, nativa del sur de Estados Unidos y considerada una de las 100 más invasoras del mundo, representa una seria amenaza para nuestros ecosistemas acuáticos y la biodiversidad regional.
¿Qué hace este cangrejo en nuestros ríos?

Texto y vivencia: Betto Gómez
En lo alto de Támesis, donde el verde es más verde y el tiempo parece fluir a otra velocidad, existe un santuario llamado Mundos Paralelos. No es un nombre simbólico: allá arriba, la realidad se desdobla. Hay un mundo sobre la tierra, vivo, mágico, vibrante. Y otro mundo, profundo y silencioso, que se extiende bajo nuestros pies en forma de cavernas, ríos subterráneos y memorias de millones de años.
Villa de Leyva, con su aire mágico y su historia vibrante, se ha convertido en un espacio para el encuentro de tradiciones, creatividad y sostenibilidad gracias a la Bioferia, un colectivo que, durante más de tres años, ha tejido lazos entre productores locales, artesanos, artistas y educadores.
Este evento, que hoy se lleva a cabo en la histórica Casa Museo Antonio Nariño, es mucho más que una feria. Es una invitación abierta para que locales y turistas celebren el talento y la riqueza de nuestra comunidad mientras se promueve un modelo de vida más sostenible y consciente. El nombre “bio” no es casualidad; refleja el compromiso de los participantes con el bienestar del territorio y sus habitantes, haciendo de cada jornada un acto de solidaridad y amor por la región.
Las altas temperaturas, la escasez de agua y los cambios en la calidad del aire que trae consigo el fenómeno de El Niño también afectan nuestro organismo. La deshidratación, el agotamiento, las alteraciones digestivas y una mayor susceptibilidad a las infecciones son algunas de las consecuencias más frecuentes. Frente a este escenario, nuestra alimentación puede convertirse en una aliada para fortalecer el cuerpo y adaptarnos mejor a estas condiciones.
Consumir alimentos frescos, frutas y verduras ricas en agua, mantener una adecuada hidratación y priorizar preparaciones ligeras ayudan a regular la temperatura corporal y favorecen el buen funcionamiento del organismo. Al mismo tiempo, incorporar alimentos fermentados, ricos en fibra y especias como el jengibre, la cúrcuma o el ajo contribuye a fortalecer la microbiota intestinal y el sistema inmunológico.
También es importante reducir el consumo de bebidas azucaradas, productos ultraprocesados y comidas muy pesadas, ya que aumentan la inflamación y dificultan la respuesta del cuerpo frente al estrés ambiental.
En Proyecto Gaia entendemos que alimentarnos no es solo satisfacer el hambre: es una forma de fortalecer nuestro organismo, cuidar nuestra salud y aumentar nuestra capacidad de adaptación frente a los cambios del clima. Cada alimento que elegimos puede convertirse en una herramienta para proteger la vida.
Te invitamos a consultar la cartilla "Prepararnos hoy: alimentación y conservación para enfrentar el fenómeno de El Niño", donde encontrarás recomendaciones prácticas para fortalecer tu salud, conservar mejor los alimentos y desarrollar hábitos que permitan afrontar con mayor resiliencia los desafíos que trae el cambio climático.